Secretaría de educación
Herramientas
Tipografía

Andrés Cubides, delegado de la ADE ante la Comisión de Capacitación Docente, hizo una dura crítica a la política de formación docente posgradual por parte de la secretaría de Educación Distrital, la cual se enmarca en las denominadas trasformaciones pedagógicas.

Al respecto, apuntó: “La formación docente no puede ir supeditada únicamente al patrocinio que tiene la jornada única de la secretaría de Educación. Tenemos contradicciones con la secretaría, porque le hemos solicitado que nos defina claramente, desde la Asociación Distrital de Educadores, cuál es la política o cómo está descrita la jornada única, pero hasta el momento no lo ha hecho”.

La polémica surge porque la administración Peñalosa ata la formación docente a la implementación jornada única y, más exactamente, de las 8 horas escolares.

Sin embargo, en este punto se presenta otra contradicción. Las universidades saben que los docentes aplican esta modalidad en sus trabajos; por ello, programan los posgrados para horas de la tarde, asumiendo que los educadores laboran en las mañanas o viceversa. Sin embargo, en los colegios, los rectores no coordinan los horarios para que estos puedan asistir a clases. Entonces, los maestros terminan haciendo maromas para poder cumplir con ambas tareas.

En el fondo hay una antítesis, porque la misma secretaría niega las condiciones para estudiar. En consecuencia, la ADE ha requerido a la SED que expida una orientación dirigida a los rectores para facilitar el estudio de los educadores. De manera, que tampoco se complique la situación laboral.

En este caos, las más afectadas son las mujeres. Cubides explicó: “La mayor cantidad de docentes que se retiran son madres cabezas de familia, que responden por sus hijos, por su hogar, por su colegio y por su actividad académica. Hay que mirar cómo las madres tienen mejores opciones de vida para responder por sus actividades académicas”.